"El psicoanálisis: una práctica a la altura de la época"
Fragmento:[el paciente es] ...quien “decide”, entre comillas, impulsado por la regla fundamental –regla que consiste en decir todo lo que se le ocurra, sin juicio previo, subrayo previo- lo que se dice en el curso del tratamiento.
Digo decide entre comillas, pues en el curso de un análisis,
el sujeto experimenta cada vez con mayor fuerza cómo su palabra es decidida en
otro lugar, y que cuando quiere hablar de sus problemas en el trabajo, por
ejemplo, tiene una ocurrencia muy tonta que no quiere confesar al médico pues
le parece la cosa más banal del mundo, por ejemplo que hoy se ha puesto sin
querer las medias al revés. Es en esa incoherencia, en eso que al sujeto lo
asalta sin proponérselo donde empezaremos a captar algo de una verdad que no
coincide con la intención de decir. Pues se trata de una palabra que lo divide,
que lo deja un poco perplejo y que lo anoticia de lo que Freud llamó “la otra
escena”. Es en el curso de un análisis donde puede experimentarse la sujeción a
la palabra y donde también puede el sujeto una vez reconocida y producida esa
sujeción obtener otra relación con esa palabra, que le posibilite otra relación
al mundo menos sacrificial. “La regla fundamental ataca el prejuicio de
coherencia. Ataca la dependencia en que estaría la verdad en relación con la
coherencia. Invita al sujeto de la experiencia a tomar distancia con este
prejuicio, incluso a burlarse de él.”

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